Optimizando recursos y fortaleciendo el futuro: la importancia de una planificación fiscal estratégica

Optimizando recursos y fortaleciendo el futuro: la importancia de una planificación fiscal estratégica

En el siempre dinámico mundo empresarial, cada euro que se ahorra o se invierte de manera inteligente puede marcar una gran diferencia en el éxito a largo plazo de una empresa. Como director de una asesoría fiscal y contable, he sido testigo directo de cómo una correcta planificación fiscal puede ser un catalizador para el crecimiento empresarial y la estabilidad financiera. En este artículo, me gustaría compartir contigo algunos de los beneficios clave que una adecuada planificación fiscal puede aportar a tu negocio.

Optimización de la carga impositiva:

La planificación fiscal efectiva va más allá de simplemente cumplir con las obligaciones tributarias. Se trata de maximizar los beneficios fiscales disponibles y minimizar la carga impositiva de manera legal y ética. Al identificar las deducciones fiscales, los créditos fiscales y otras oportunidades de ahorro fiscal, podemos ayudar a nuestros clientes a reducir significativamente sus pasivos fiscales, lo que se traduce en más recursos disponibles para reinvertir en el crecimiento de sus negocios.

Cumplimiento Normativo:

El cumplimiento normativo es una piedra angular de cualquier estrategia fiscal sólida. Nuestro equipo se mantiene al día con las regulaciones fiscales locales, regionales y nacionales para garantizar que nuestros clientes cumplan con todas las obligaciones legales y eviten multas y sanciones innecesarias. Además, mantener un registro transparente y preciso de todas las transacciones financieras no solo promueve la confianza entre los stakeholders, sino que también protege la reputación y la credibilidad de la empresa.

Mejora de la liquidez y rentabilidad:

Una correcta planificación fiscal puede tener un impacto directo en la liquidez y rentabilidad de una empresa. Al reducir los impuestos pagados y optimizar el flujo de efectivo, nuestros clientes pueden contar con más recursos disponibles para inversiones estratégicas, expansión de negocios o simplemente como un colchón financiero para tiempos difíciles. Esta mejora en la liquidez proporciona una mayor flexibilidad financiera y capacidad para capitalizar oportunidades emergentes en el mercado.

Protección del patrimonio empresarial:

La protección del patrimonio es una consideración crítica para cualquier empresa. A través de una planificación fiscal cuidadosa podemos ayudar a nuestros clientes a estructurar sus activos y operaciones de manera que minimicen los riesgos asociados con la responsabilidad legal y las reclamaciones de terceros. Esto protege no solo los activos de la empresa, sino también el bienestar financiero y personal de los propietarios y accionistas.

Facilitación de la toma de decisiones:

Una estrategia fiscal bien diseñada proporciona a los líderes empresariales una visión más clara y completa de la salud financiera de su empresa. Al comprender plenamente el impacto fiscal de diferentes opciones y escenarios, los líderes pueden tomar decisiones más informadas y estratégicas que impulsen el crecimiento y la rentabilidad a largo plazo. Esta perspectiva fiscal integrada es una herramienta invaluable para la gestión empresarial efectiva y orientada a resultados.

Conclusión:

En conclusión, una correcta planificación fiscal no es simplemente una tarea administrativa, sino una estrategia fundamental para el éxito empresarial y la prosperidad a largo plazo. Como director de esta asesoría contable y fiscal, estamos comprometidos a ayudar a nuestros clientes a aprovechar al máximo sus recursos financieros y a navegar por el complejo paisaje fiscal con confianza y claridad. Si estás interesado en aprender más sobre cómo podemos ayudarte a optimizar tu situación fiscal y fortalecer el futuro de tu empresa, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Estamos aquí para ser tu socio de confianza en tu viaje hacia el éxito financiero y empresarial.

Jorge García Santiago, director de ARA Global y experto en contabilidad fiscal

Modelo 720: ¿para qué sirve y cuándo debe presentarse a la administración española? | Le petit journal

Modelo 720: ¿para qué sirve y cuándo debe presentarse a la administración española? | Le petit journal

El modelo 720 es la declaración de bienes situados en el extranjero y asume una obligación tributaria informativa que consiste en declarar bienes y derechos con contenido económico situados o gestionados en el extranjero.

¿Quién está obligado a presentar el modelo 720?

El momento de presentar este modelo son los tres primeros meses del año en curso, pero no todo el mundo tiene la obligación de presentarlo. Los que sí son:

  • Personas físicas y personas jurídicas residentes en territorio español
  • Establecimientos permanentes en territorio español pertenecientes a personas o entidades no residentes
  • Entidades como comunidades de bienes y otras similares que no tienen personalidad jurídica pero que constituyen una unidad económica o un patrimonio diferenciado
  • Elementos consecutivos de herencia pendientes de aceptación

Además, la obligación del modelo 720 se aplica a los grupos que tengan más de 50.000 euros en activos en el exterior en total incluyendo cuentas y depósitos bancarios, derechos, seguros y rentas, valores, bienes inmuebles y derechos sobre bienes inmuebles a 31 de diciembre.

Las personas que hayan presentado el modelo 720 el año anterior solo tendrá que volver a presentarlo para el mismo grupo de bienes si su valor ha aumentado en más de 20.000 euros.

¿Para qué se utiliza el modelo 720?

El objetivo de presentar este modelo 720 es informar y presentar datos relativos a los siguientes elementos:

  • Información sobre cuentas en entidades financieras ubicadas en el extranjero
  • Información sobre títulos / valores, derechos, seguros y rentas gestionadas, depositadas u obtenidas en el extranjero
  • Información sobre bienes inmuebles y derechos sobre dichos bienes situados en el extranjero

Cuidado con las sanciones

Respecto a este modelo, la Administración considera infracción fiscal muy grave el hecho de no informar, informar de forma incompleta, errónea o falsa, presentar la declaración fuera de plazo o presentarla por medios distintos de los electrónicos, informáticos o telemáticos.

Según lo establecido en el Reglamento General del Régimen Sancionador Tributario, aquellos que omitan la declaración de importes pertinentes o lo hagan de manera incorrecta o fuera del plazo establecido pueden enfrentar multas que oscilan entre los 100 euros y el 2% del importe de las operaciones no declaradas.

Es importante destacar que el incumplimiento en la presentación de autoliquidaciones o declaraciones dentro del plazo estipulado, así como el fallo en la comunicación del domicilio fiscal o el no cumplimiento de las condiciones de ciertas autorizaciones, pueden acarrear multas que van desde los 100 hasta los 20.000 euros.

Asimismo, la presentación incorrecta de autoliquidaciones o declaraciones sin perjuicio económico, o la falta de respuesta a requerimientos individualizados de información, puede resultar en sanciones que van desde los 150 euros hasta el 2% del importe de las operaciones no declaradas.

La recomendación de ARA Global Asesoría es presentar el modelo 720 en los plazos establecidos, dado que es un modelo informativo, gratuito y no tiene ningún inconveniente comunicarlo a la administración; en caso contrario, no hacerlo provocaría graves daños a la persona, como hemos visto.

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